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Los retos del nuevo director regional de Salud

Foto: Ancash Noticias

Editorial

Los retos del nuevo director regional de Salud

Huamaní, tiene el perfil pero deben dejarle que conforme su propio equipo, caso contrario nada habrá cambiado en el sector Salud.

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Desde hace ya casi dos décadas que la Dirección Regional de Salud se ha venido eclipsando en su desempeño a nivel nacional.  La transferencia de competencias al gobierno regional en lugar de ser una bendición, ha sido una maldición: han empeorado los servicios se salud.

Para ello han contribuido las deficientes decisiones de los ex presidentes regionales de turno o los gobernadores que han accedido al poder, quienes han visto a este sector como una agencia de empleos, en vez de verla como una entidad clave para que sus propios prestigios crezcan a base de la eficiencia del desempeño que está obligada a mostrar.

Lamentablemente la mayoría de los gobernantes regionales cayeron en la tentación de otorgar la confianza como director en este sector a amigos o allegados; y cuando los pocos técnicos pasaron por allí y comenzaban a mostrar ya resultados, extrañamente fueron sacados sin ninguna explicación.

Esto ha desencadenado en INESTABILIDAD.  Una inestabilidad del que se aprovechan las dirigencias sindicales, ejerciendo una suerte de DICTADURA SINDICAL: Imponen –de entre sus miembros- a funcionarios de confianza, sin reparar que éstos tienen que ser de absoluta confianza del titular del pliego.

Para abonar más aún esta inestabilidad los consejeros regionales de la gestión anterior emitieron una ordenanza dando superpoderes al gobernador como el designar hasta funcionarios de línea de las direcciones regionales, rompiendo la cadena de mando y quitándoles –en la práctica- el principio de autoridadLos actuales consejeros no han corregido este desatino que ya ha sido observado por la Defensoría, claro que ellos mediante este mecanismo presionan también designaciones a cambio de sus votos en el consejo regional, olvidando por completo su función fiscalizadora.

Durante la presente gestión, el gobernador Morillo se equivocó con la designación de una novata e inexperta, además poco comunicativa ex directora, como lo fue Katia Loyola Moreno.  Desde su indebida designación fuimos críticos y el tiempo nos dio la razón; el gobernador terminó felizmente rectificándose: ha designado a Luis Alberto Palomino -epidemiólogo y con experiencia en la gestión pública,  como nuevo titular del sector.

La hoja de vida de Huamaní Palomino es expectante y genera confianza, pero emulando al fútbol: no basta ser el presunto Guerrero; necesita el concurso del equipo ideal, como Gareca se esmera en afiatar.

Entonces, al nuevo director no se le puede seguir imponiendo a los mismos funcionarios de su antecesora, más aún cuando muchos están acusados de mostrar ineficiencia y no tienen la experiencia necesaria. Huamaní tiene que tener margen de maniobra para ratificar o cambiar a los funcionarios de línea; de lo contrario, no podrá hacer nada y será simplemente un monigote firmajuanito.

Pero también el nuevo titular de Salud tiene que hacer un deslinde entre lo directivo y lo sindical.  No puede haber cogobierno.  Una cosa es concertar y otra cosa es cogobernar.  Si se aspira a que los sindicatos hagan y deshagan mejor designen a sus secretarios generales como directores regionales.

Doctor Huamaní, hágase respetar como profesional y ejerza su capacidad de liderazgo, sino las redes de salud van a seguir a la deriva como los hospitales y la población desatendida. Pase a la historia de los que hacen que las cosas cambien…no siga en piloto automático.

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